James, sin entrar a cuestionar si tienen o no razón, recordó que ambos llegaron a sus bancas gracias a una boleta electoral que integraron y si no están allí cómodos, lo mejor es renunciar a la butaca que ocupan.
Aclaró en ese punto que la suya no es una mirada política interesada para quedar bien con el gobernador Ignacio Torres porque lo mismo hubiera dicho para el anterior gobierno de Mariano Arcioni, interpretando que quienes ingresan para ser oficialistas y acompañar una gestión deben cumplir con esa consigna básica y si no lo sienten así, lo justo es renunciar y dejarle el lugar al que sigue.
Recordó que cuando se está en campaña todos se muestran muy humildes y colaborativos, pero cuando llegan a la banca cambian la actitud porque aparecen los egos y desaparece la humildad.
Pintoresco en su descripción, dijo que muchos cuando asumen «se inflan como sapo abajo de la lamparita».

