El titular de la entidad madrynense, Santiago Arnoldi, calificó la decisión nacional como un revanchismo y una represalia, luego de lo ocurrido con el cierre de la fábrica de neumático FATE.
El empresario señaló que en muchas políticas coinciden con el Gobierno Nacional, pero advirtió que cuando se llevan adelante medidas dirigidas hacia una determinada empresa, se generan problemas severos.
Y, si bien reconoció que se venía de una economía muy cerrada en el país, consideró que el proceso para su apertura debería hacerse de manera paulatina y planificada. Señaló que el impacto no sólo se sentirá para Aluar, sino para todas las pequeñas y medianas empresas que dependen de la planta productora de aluminio.

