Mirantes indicó que, si bien el combate del fuego sigue siendo la prioridad, desde el Gobierno provincial también se trabaja en la planificación del “día después”, con foco en el acompañamiento a los damnificados, la reconstrucción de viviendas y el sostenimiento de la actividad productiva, especialmente la ganadera, severamente afectada por la pérdida de veranadas e invernadas.
Desde Rawson, el COE coordina la logística y la asistencia administrativa, mientras que Esquel funciona como base operativa clave para atender las necesidades en terreno. En ese marco, destacó el rol del municipio esquelense y el trabajo conjunto con Parques Nacionales para asistir a los pobladores de zonas rurales.
En cuanto al estado de los incendios, Mirantes detalló que persisten reactivaciones en sectores como Coihue, La Burrada, Retamal, Tinelli, Goya y Sánchez-Core, con más de 500 brigadistas, bomberos y personal especializado desplegados, además del apoyo de medios aéreos y maquinaria pesada. En Esquel, el incendio en la zona de Legua 7 – barrio El Coirón se encuentra en etapa 2, con tareas intensivas de cortafuegos para evitar su propagación.
Finalmente, la funcionaria reiteró la importancia de extremar las medidas de prevención, recordando que está prohibido encender fuego al aire libre y advirtiendo que una chispa mínima puede generar nuevos focos debido a la sequía y las condiciones del suelo. Según los pronósticos, se espera un descenso de temperaturas y posibles precipitaciones hacia la próxima semana, lo que podría favorecer el trabajo de los brigadistas.

