«La etapa de sacar los muebles ya terminó, ahora suben para sacar todo lo que puedan» lo que incluye desde los marcos de ventanas, puertas y chapas; es decir lo que se pueda aprovechar en una nueva construcción porque allí no volverán más.
El funcionario calculó que son en total 315 viviendas las que fueron afectadas en 3 barrios que sufrieron las consecuencias del desplazamiento.
El trabajo se torna difícil porque para subir al lugar crítico lo deben hacer por turno y confirmar que quienes suban son efectivamente pobladores y no quienes se quieran aprovechar de lo ajeno.

