El subcomisario Sergio Aguirre, jefe de la División Explosivos, explicó que el procedimiento se concretó luego de un primer rastrillaje realizado en diciembre, que se vio afectado por las malas condiciones climáticas. En esta segunda etapa se sumaron buzos, embarcaciones, snorkeling e imanes de rastreo.
La granada encontrada es de instrucción, modelo FMK de fabricación nacional, y se hallaba a unos seis metros de profundidad. Según se informó, los explosivos serían de fines de los años 70 y presentan distintos estados de conservación.
El primer hallazgo fue fortuito, realizado por buzos recreativos. El material fue asegurado y ahora será sometido a pericias para determinar su origen. La Justicia definirá si corresponde su destrucción o conservación.
Desde la Policía reiteraron que ante el hallazgo de explosivos no deben ser manipulados y se debe dar aviso inmediato al 101.

