El titular de CIMA advirtió de todos modos que, pese a haber algunos aspectos interesantes para el empresariado, no espera que exista una transformación que acelere el empleo y las inversiones.
Dethier evaluó que la ley laboral debe modificarse al ser antigua, pero que en ningún caso los cambios que se proponen le quitan derechos a los trabajadores.
Afirmó que, del lado de las empresas, tiene que terminarse la industria del juicio, que lleva a la quiebra de muchas pymes.
Indicó que en relación a las indemnizaciones se crea un fondo de aportes y se mostró de acuerdo en que no se contabilice ni el aguinaldo, ni vacaciones para el cálculo de fin de la relación laboral.
Finalmente, valoró como positivo la propuesta del Banco de Horas, porque le da mayor dinámica a la actividad laboral.

