En comunicación con Radio Chubut, Jorge, cuidador de la estancia El Molle, mencionó que el modus operandi implica el uso de potentes focos para atraer a los animales, principalmente guanacos, y luego proceder a su asesinato. Se han encontrado decenas de carcasas, algunas de ellas con crías aún por nacer, lo que subraya la crueldad de los hechos.
Además de la fauna autóctona, los atacantes dirigen su violencia contra animales domésticos, como los burros criados en estas estancias, sumando un perjuicio económico y emocional a los dueños de los campos, indicó.
Jorge, mencionó que ante la magnitud de los hechos y el temor a confrontar a estos grupos, que se presume están fuertemente armados, los productores están exigiendo una intervención urgente de las autoridades provinciales para frenar esta actividad organizada que parece tener fines comerciales clandestinos.

