El vicepresidente de CIMA, Guillermo López, evaluó que hay una situación emparentada con lo aspiracional que no termina de hacerse realidad.
Y para la economía local, hizo énfasis en las dificultades que ha atravesado la pesca, el turismo y el aluminio.
De todos modos, el empresario se mostró optimista de cara a lo que viene, reflejando que para la Patagonia siguen existiendo oportunidades muy importantes en distintos sectores.
Sobre el clima empresario en Madryn, López sintentizó que existen pymes que dada la volatilidad del escenario actual frenaron sus inversiones, aunque podrían retomarlas.
Y por otro lado una serie de empresas que con las actuales reglas no pueden competir.
Además marcó como principal preocupación empresaria la continuidad de la elevada presión impositiva.

