Personal policial fue requerido en el lugar donde se denunciaba un hecho de violencia de género.
Si bien al llegar los uniformados, el hombre de unos 30 años, aseguró que iría del sitio, cambió de opinión y se quedó en el patio frontal donde esgrimió un arma de fuego con la que amenazó con quitarse la vida.
Es allí que el personal intenta calmarlo, pero el sujeto, lejos de ello efectúa al menos 3 disparos al aire, sube a la planta alta de la construcción donde se atrinchera.
Por esa situación se da inicio al protocolo de la resolución de situaciones críticas en el que interviene el equipo de negociadores policiales de turno y el Grupo especial GEOP.
El diálogo con el hombre se extendió por varias horas hasta que con la llegada de su madre se logró convencerlo de que desista en la actitud.
Finalmente se entregó y fue trasladado al hospital donde fue atendido por personal de salud mental.
Más tarde quedó detenido a disposición de la justicia.

