Según Fischer, ellos fueron «apercibidos» por el tribunal electoral municipal tras una nota publicada en el diario local donde hablaban de su pertenencia política y, con la excusa de que estaban en tiempo de veda -que no era real- les llegó el correctivo.
El apoderado, quien no ocultó su pertenencia política ni le molesta las restantes, recordó que en la lista con la que compitieron se identificó con el color amarillo, como para que no queden dudas que eran del PRO, en la que convivían empleados municipales y de la legislatura.
Y el dato más llamativo es que desde el TEM estuvieron practicando patrullaje político incluso en las redes sociales, como una clara actitud de disciplinamiento.

