Ayer, desde los estudios de la radio, Luque tomó distancia de las acusaciones indicando que era viceintendente cuando los hechos ocurrieron y no tenía responsabilidad operativa en nada.
Además señaló al actual ministro de seguridad, por entonces fiscal, que dirigió la investigación con intencionalidad política.
Romero, por el contrario, pidió que se haga cargo porque era gente de su confianza.
Ratificó sus expresiones vertidas en redes sociales donde señaló a Luque «y sus secuaces» de haberse «robado los recursos de los vecinos» y de paso lo acusó de usar la mentira como recurso, como cuando le achacó haber impulsado usurpaciones con las que no tenía nada que ver y, al ser denunciado por calumnias, se amparó en los fueros.
De paso defendió su trabajo como diputada nacional en temas sensibles como los jubilados y la discapacidad.

