El intendente madrynense recordó el drama social que representó el cierre de la pesquera en el 2013, y los sucesivos intentos de ponerla en marcha hasta que llegó Red Chamber, previa intervención del Estado.
El jefe comunal evitó inmiscuirse en una decisión que es propia del gobierno provincial, con el que mantuvo contacto, en la persona del secretario de pesca, Andrés Arbeletche.
Reconoció que también mantuvo un contacto telefónico con el gerente de la empresa concesionaria, Marcelo Mou, a quien escuchó como lo hace con cualquier interlocutor.
Consideró que ahora viene una etapa judicial porque Red Chamber no se quedará de brazos cruzados si es que le sacan la concesión.
Más allá de respetar el ámbito de incumbencia que está en el gobierno, pidió que no intente el estado ser administrador empresario, porque las muestras que dio sobre esa temática son lo suficientemente elocuentes.

