El argumento que se esgrimió es que se incumplió con una prohibición de acercamiento que le impuso la intendenta de Camarones, Claudia Loyola, sin que exista ningún argumento más que el político porque «soy el único que se le planta», explicó el militante justicialista, quien negó haber tenido actitudes hostiles como dijo la funcionaria.
Farizo reveló que el prohibirle el ingreso a ejercer su derecho cívico marca el nivel de abuso del poder que ejerce la intendenta de Camarones, utilizando un tema tan sensible como es la violencia de género como falso argumento.
El dirigente también puso de relieve la inexplicable presencia de Loyola en el ámbito de la interna del justicialismo, cuando había manifestado abiertamente su preferencia por otro espacio político.

