El integrante de la Agencia de Extensión Rural de Los Antiguos, Fernando Manavella, explicó que la iniciativa surgió años atrás en la búsqueda de solucionar un problema del sector ganadero en zonas frías.
Se hizo una prueba piloto en un campo santacruceño, con hasta 22 grados bajo cero de temperatura con resultados satisfactorios, que permitieron patentar la idea.
El ingeniero agrónomo detalló que el bebedero está asociado a un depósito de agua, aislado de las condiciones climáticas porque está vinculado subterráneamente y funciona mediante una bomba.
Para su funcionamiento también se dispone de energía solar mediante paneles.
Manavella detalló que incluso a través de sensores lograron que cuando se acercaban animales de otros tamaños como zorros o guanacos, el depósito no cargara el bebedero, evitando así que se lleven el agua.

