Juan Patterson, contador público, explicó en comunicación con Radio Chubut que esta medida, en línea con la resolución general 5700, busca aliviar la carga de los sistemas de información y recaudación.
Patterson detalló que, anteriormente, las compras en efectivo superiores a 250.000 pesos o realizadas por otros medios superiores a 400.000 pesos requerían la identificación del consumidor final, lo que generaba inconvenientes. Ahora, ese límite se amplió a 10 millones de pesos, simplificando el proceso tanto para proveedores como para consumidores.
Patterson señaló que esta reforma beneficia al consumidor cotidiano al evitar la carga de percepciones del IVA en compras habituales.

