El doctor en Derecho Especializado en Administración de Espacios Marítimos, Alejandro Canio, explicó que el convenio cambia de una forma brusca las reglas para las actividades en el mar.
Indicó que el acuerdo propicia que el Reino Unido tenga muchas facultades para tomar decisiones y si bien Argentina lo puede desconocer, existe un riesgo de que la comunidad internacional lo reconozca.
“Si somos parte de ese tratado, vamos a obtener una situación adversa para la Argentina”, explicó.
Detalló que el convenio sobre el manejo internacional de las aguas internacionales fue suscripto por la Cancillería argentina en 2024, pero que al mismo tiempo precisa del aval del Congreso de la Nación para que pueda ponerse en vigencia.
“Este tratado está moldeado por las grandes potencias y el primero que va a querer sentarse a la mesa de la discusión es el Reino Unido”, expresó Canio, afirmando que dicha situación, al igual que el intento de acuerdos bilaterales con los países que están en la milla 201 podría poner en serio riesgo la política de soberanía sobre nuestras islas.

