Radio Chubut dialogó con el médico Carlos Padín que, muy joven por aquel entonces según él mismo recuerda, estuvo destinado al hospital naval de Puerto Argentino donde tuvo la traumática tarea de atender a los sobrevivientes del ARA Belgrano, que fue bombardeado por un submarino inglés en el atlántico sur y varios de los afectados por quemaduras graves llegaron hasta esa guarnición de la Armada del sur bonaerense.
Más allá de los heridos por el buque hundido, Padín describió que los casos más comunes eran los pacientes con el llamado «pie de trinchera», es decir las lesiones producidas en los pies cuando están mojados y expuestos a bajas temperaturas por un largo período de tiempo.
«Hay casos donde se llegó a la amputación, pero muchos otros se recuperaron» recordó.
También marcó el notable contraste que se vivió por aquellos años, ya que mientras ellos en el hospital naval veían los horrores de la guerra, la sociedad civil seguía su rutina como si nada hubiera pasado, influenciada por la fuerte propaganda de entonces en la que se vendía la idea de que se estaba ganando la guerra.

