El jefe comunal describió que con todo lo que ingresa por coparticipación y regalías petroleras apenas alcanzan para pagar los sueldos y servicios, con lo que no quedan recursos para obras de infraestructura.
Molina aclaró que en el caso de su comunidad hay una buena recaudación en materia de impuestos municipales, pero recordó que de acuerdo a la Canasta Básica Total que ronda el millón de pesos de ingreso por familia, el 80% de los hogares están en situación de pobreza por lo que mal se le puede exigir aumento de la recaudación propia.
«No tenemos empresas, la mayoría vive del empleo público y el resto son algunos ganaderos» explicó Molina.
El funcionario explicó que la situación es similar en todas las comunas de acuerdo a las conversaciones habituales que mantiene con sus colegas y advirtió que si la provincia no encuentra alternativas económicas a corto plazo la situación se transformará en imposible.

