Jaldo explicó que esta tendencia no es simplemente un problema individual, sino un reflejo de los estándares de belleza impuestos por la sociedad a lo largo del tiempo.
El experto destacó que la crítica constante genera inseguridades y una necesidad de validación externa, llevando a las personas a modificar su imagen para encajar en un canon preestablecido.
Además, Jaldo analizó el impacto del anonimato en las redes sociales, donde la falta de responsabilidad fomenta la difusión de comentarios hirientes.
«Debemos deconstruir los mandatos de belleza y aceptar la diversidad corporal», afirmó, proponiendo un cambio cultural para combatir esta problemática.

