Méndez ventiló que lo dieron de baja con argumentos inconsistentes como el cambio de diagnóstico o lo caro de los medicamentos que prescribía, sin advertir que ambos factores se pueden explicar con claridad y no debería ser motivo de difamación, como considera ocurrió hacia su persona.
Además aseguró que es víctima de una feroz campaña de desprestigio en la propia sede del Instituto de Seguridad Social y Seguros donde no solo ensucian su nombre sino que no le aceptan ninguna de las prácticas que solicita para aquellos pacientes que son afiliados a la obra social, por lo que se considera estar integrando una lista negra.
Tras pregonar que su baja es «improcedente y no corresponde», aclaró que no volvería jamás a ser prestador de la obra social de los empleados públicos.
El presidente del ISSyS, Sergio Wisky, también dio su opinión por los micrófonos de Radio Chubut, ratificando la decisión de dar de baja del padrón de prestadores a Méndez, entre otras cosas por recetar medicamentos caros, que están por encima de la media, comparada con otros distritos como Buenos Aires o Mendoza.

