El empresario del sector, Daniel Laudonio, se mostró sorprendido por la decisión del Ejecutivo en cuanto a los tiempos para adaptar el sistema.
Puntualizó que poner en práctica este sistema que ya funciona en otras latitudes requiere automatizar los surtidores, adaptar la gestión de cobro, en algunos otros aspectos que demanda la migración.
Laudonio no lo percibió como un perjuicio hacia el trabajo del playero, sino en realidad como una convivencia que se puede dar con la atención al cliente y como un servicio más que se le puede dar al cliente.
Por ello consideró que no debería haber un impacto importante en los puestos de empleo de estaciones de servicio, ya que a su criterio lo que ocurrirá es una redistribución de las tareas.
Con respecto a la demanda de combustibles, el propietario de estaciones de servicios de YPF marcó que se evidenció una marcada merma.

