Indicó que estas medusas, que llegan con corrientes provenientes de Brasil, alcanzan un tamaño impresionante: sus tentáculos pueden medir hasta 3 metros de largo, y su disco central puede llegar a un metro de diámetro.
Si bien su picadura causa ardor e hinchazón, Echeverría aseguró que no son letales. A diferencia de medusas más pequeñas y de colores llamativos, estas no representan un peligro grave para los bañistas.
Sin embargo, el instructor destacó que la presencia de las mismas en el 2023 se prolongó por un tiempo inusualmente largo, lo que sugiere que su aparición este año podría ser similar.

