Sastre no duda que ese emplazamiento industrial representó un antes y un después para su localidad, que pasó de ser un pueblo a una ciudad pujante.
El intendente recordó que en estos 50 años, Aluar nunca dejó de invertir en la expansión de la planta sobre la que se volcaron recientemente 600 millones de dólares y se aprestan a colocar otros 400 millones más.
La presencia de ese emporio de la industria metalúrgica le dio a Puerto Madryn confiabilidad y estabilidad laboral, con familias completas que han pasado por esa planta y una relación de respeto con los trabajadores representados en la UOM que se mantuvo inalterable a lo largo de medio siglo.

