Rivera explicó que “era el momento de tratar en una ley que englobe lo que son los pasivos en todo tipo de industria, ya que no hay una reglamentación para todas las industrias por igual”.
Marcó que el objetivo es fijar pautas esenciales para todas las actividades industriales o productivas que cesan, se transfieran o dejan áreas, en el caso de la pesca, mataderos, energía eólica o el caso del petróleo.
Para dichas situaciones, se obligará a la presentación de una auditoría ambiental externa de salida como conclusión de la explotación de una actividad.
El funcionario se refirió al caso de YPF, que transferiría algunas áreas y la de Restinga Alí la entregaría nuevamente a la provincia.
“Estamos cuantificando con un informe los costos de remediación ambiental para luego sí poder dar una salida al tema”.
Rivera aclaró que “muchas veces un pasivo ambiental puede ser un derrame antiguo que no tuvo metales pesados y que ya tuvo vegetación encima y ponerlo a remediar genera mayor pasivo que dejarlo como está”.
Mencionó asimismo que existirán severas multas a las empresas en caso de que exista incumplimiento con el plan de saneamiento.

