La obra, financiada por el Fondo de Integración Socio Urbana, fue adjudicada de forma directa y la cooperativa ejecutó, cuánto mucho, solo en un 20%.
El funcionario reconoció que si por él hubiera sido de ninguna manera hubiera contratado a la cooperativa porque «es carísima» teniendo en cuenta el convenio colectivo de luz y fuerza que encima debía pagarse al valor de «hora extra» porque se hacía fuera del horario convencional.
Recordó que el FISU es uno de los fideicomisos más cuestionado por estos días por las dudas que genera su orientación como «caja política».
Sin embargo diferenció a la cooperativa del Movimiento de Trabajadores Excluídos que llevó adelante otras obras, con el mismo financiamiento, que se completaron y de muy buena calidad.
El tema es que en vista de las dudas planteadas por la gestión presidencial sobre el origen y destino de los fondos, hace que la parte del MTE que se venía cumpliendo, también sea puesta bajo la lupa aunque ellos fueron presentando los certificados de obra.

