Así lo explicó María Elisa Luppi, presidenta de la junta vecinal de Alto Río Percy, el lugar más amenazado por el avance del fuego.
La dirigente vecinal aclaró que se siente «acompañada» tanto por el gobierno provincial como por la municipalidad de Esquel.
Sin ir más lejos, ayer recibió una partida de forrajes para repartir entre los productores bovinos, que resultan los más afectados por la situación toda vez que tuvieron que encerrar en el corral a la hacienda para alejarlos de la línea de fuego y no tenían con qué alimentar a los animales.
En esa comarca viven entre 60 y 70 familias de forma estable dedicados en su mayoría a la ganadería o al desarrollo de emprendimientos turísticos.
Luppi aprovechó para agradecer el trabajo de todos los brigadistas que desde la primera hora subían a la zona alta de la montaña para hacerle frente a las llamas.

