Sin embargo considera que debe esperarse a que transcurran al menos un centenar de audiencias como para hacer un balance serio.
En líneas generales, consideró que el sistema es positivo porque democratiza a la justicia y además obliga a que los abogados de una y otra parte, se vean obligados a abandonar los tecnicismos por un lenguaje más entendible para la ciudadanía, sin perder la consistencia de su significado.

