Se trata de dos adultos jóvenes que llegaron con los miembros de la mano seccionados.
Horacio Sardón describió que los jóvenes, provenientes de la empresa Oveon, fueron compensados y se los trasladó a otro centro médico para ser sometidos a una intervención quirúrgica, aunque lamentablemente los miembros mutilados no se pueden restituir.

