El funcionario admitió que al lago de la represa están ingresando 160 metros cúbicos por segundo y salen 76, de manera que la relación entre el aporte y la salida es notablemente importante.
Cittadini dijo que el pelo de agua está a 3 metros del vertedero pero no cree que llegue a ese punto crítico.
Lo que sí reconoció es que se verán obligados a erogar más, por eso se disparará la alerta blanca que es la más leve y simplemente para concientizar a la población.
Reveló que la principal preocupación es una vivienda en la jurisdicción de Gaiman que se construyó sobre la margen del río.
Respecto a la limpieza del lecho, aseguró que están trabajando en esa situación sacando árboles, basura y bancos de arena.
El naturalista Mauro Denicola, que navega habitualmente por el río, aseguró que hay lugares donde el cauce está totalmente obstruido por árboles, que no están en esa posición por una caída natural sino porque los pobladores ribereños los derribaron para el lado del lecho.
Eso hace que se conformen verdaderos diques con basura, ramas, y los más diversos elementos que quedan atrapados por las ramas de los árboles derribados.
El kayakista aseguró que entre los puentes Hendre y Maffía hay un taponamiento completo de esas características.
Y por los datos que aportaron otros deportistas que frecuentan la zona, entre Gaiman y Dolavon hay al menos 5 lugares donde no se puede navegar y para seguir aguas abajo hay que caminar por la ribera unos cuantos metros para introducirse nuevamente y seguir por el cauce.
Denicola aseguró además que se encuentran desde heladeras en desuso hasta vehículos tirados en el lecho.

