Los mismos llegan a juicio acusados por ser coautores de la privación ilegítima de la libertad agravada, incomunicación indebida y tormentos agravados por ser las 9 víctimas perseguidos políticos.
De acuerdo con la acusación, los hechos ocurrieron entre noviembre-diciembre de 1975, en la Delegación Rawson de la Policía Federal.
Consistieron en el denominado «submarino seco», con la colocación de una bolsa de nylon en las cabezas de las víctimas mientras se encontraban sentadas en sillas, esposadas con las manos detrás de su cuerpo, y mientras eran sometidos con picanas eléctricas.
Así lo detalló en diálogo con la prensa el subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia, Mario Cugura, quien presenciará todo el juicio.
El debate oral y público está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia, integrado por Mario Reynald, Luis Giménez y Ana D’Alessio; e Interviene el fiscal general Teodoro Numberg.
Las audiencias se desarrollarán desde las 9 de la mañana, todos los días de esta semana, en la Legislatura del Chubut de la Capital Provincial.
Este juicio es importante para seguir levantando la bandera de la Memoria, la Verdad y la Justicia ya que «después de tantos años, seguimos juzgando al aparato genocida nacional, y eso hay que remarcar porque estás causas no caducan nunca y hay que llevarlos a Juicio y que paguen por lo que hicieron», expresó Cugura, celebrando estos juicios que hacen bien a la democracia.
«Ojalá yo tuviera la posibilidad de llevar a juicio a quienes torturaron y realizaron vejaciones con mi familia», finalizó el funcionario Provincial quien es hijo y hermano de desaparecidos.

