Sastre apuntó en principio a la campaña de «Unidos y Organizados» y a su candidata a la intendencia, Alejandra Concina, que instalaron al «antisastrismo» como eje de la campaña sin generar ninguna propuesta y acudir solamente al agravio hacia su grupo familiar.
Contó una insólita situación que vivió su propia madre que fue abordada por una militante de ese espacio quien le habló de terminar con el «sastrismo» hasta que ella le dijo quién era y la joven que tenía asignada esa tarea «no sabía donde meterse» y se deshizo en explicaciones y disculpas.
Gustavo Sastre también atendió con sus comentarios a su otro adversario electoral y candidato a la intendencia de Juntos por el Cambio, Daniel Laudonio, a quien identificó con alguien «que no conoce Puerto Madryn» a punto tal que fue a un merendero y se perdió.
Además cuestionó a Laudonio por instalar la idea de fraude desde mucho antes que se vote.
Y en particular atendió a la ex candidata a la vice intendencia, Vanesa Peruzotti, quien fue descalificada como candidata pero no por culpa de ellos, sino por su conducta, ya que atropelló a una persona y se insolventó para no pagar el monto indemnizatorio, tras lo cual se fue a vivir a Esquel y por eso no le dio el tiempo de residencia en Puerto Madryn.
Reconoció que tal nivel de agresión lo llevó a replantearse en algún momento si valía la pena seguir, hasta que se decidió e hizo el anuncio recién en febrero como candidato a la reelección.

