El dirigente gremial militó desde muy joven junto a quien armó esa organización sindical, el recordado dirigente Héctor Sosa, quien paradójicamente fue cesanteado durante la gestión del llamado «Mayor» Pelegri.
Una de las consecuencias de aquellos años fue la quita de los logros que habían obtenido los trabajadores de la campaña que era de 22 días de trabajo por 8 de descanso para estar con su familia, lo que fue reducido a 25 días de trabajo por 5 de descanso y para quienes estaban más cerca de sus hogares la relación era de 11 por 3.
Griffiths recordó que cuando se recuperó la democracia, una de las primeras acciones fue la de intentar reconstruir el gremio que había sido vaciado.
Además retornó la conformación del gobierno de vialidad provincial con la conformación del directorio tal como marca su estatuto hasta que se intervino, situación que duró 16 años.
El sindicalista recordó que si no hubiera sido por la prédica de esa organización gremial, muy probablemente la caja de jubilaciones de la provincia hubiera pasado a manos de nación.

