La alusión surgió al hacer un balance de su gestión y el hecho político que significó su derrota en las urnas en 2003, tras lo cual el radicalismo jamás recuperó la conducción provincial.
Consideró que esa derrota obedeció a que el votante de Comodoro Rivadavia le dio la espalda, quizá como reacción a la controversia que existió con la urna 303 en la interna de su partido que fue cuestionada y que lo transformó en candidato a la gobernación, imponiéndose a su antecesor Carlos Maestro y al dirigente Mario Cimadevilla.
Lizirume recordó las penurias económicas que debió enfrentar su gobierno y cuestionó al presidente de entonces, de su propio partido, Fernando De la Rúa, de quien no recibió el aporte que esperaba.
También se refirió a las Lecop, los bonos que por un tiempo sustituyeron a la moneda nacional que por suerte fue aceptada por la ciudadanía porque de lo contrario hubiera sido un caos total.
Reconoció su pasado «antiperonista» que cambió una vez que fue al congreso de la nación como diputado y encontró personas dispuestas al diálogo dentro del respeto.
No faltó una mención a la situación del Banco del Chubut que lo sostuvo a pesar de la prédica del gobierno nacional de entonces para que lo transfiera.

