En diálogo con Radio Chubut el secretario de Planificación y Gestión del Superior Tribunal de Justicia aseguró que “en cuanto a normativa para la inteligencia artificial hay herramientas que quizás no sean las adecuadas”.
Explicó que las grandes plataformas hace mucho tiempo que ponen recursos en inteligencia artificial para recabar datos personales y establecer patrones de comportamiento para inducir propaganda y con fines de comercio o transmitirle a terceros la información”.
Evaluó que los derechos más afectados son los personales y sobre todo para la intimidad de las personas.
A nivel laboral, Cosentino ejemplificó que en 2016 en Inglaterra se perdieron un 40% de los trabajos de abogados a manos de la inteligencia artificial.
Detalló que hoy se está en una etapa de desarrollo de inteligencias artificiales débiles, pero en la frontera con las fuertes, que empiezan a autocorregirse.
Advirtió sobre los riesgos de llegar a la etapa de las superinteligencias, donde las máquinas se vuelven totalmente autónomas, independizándose del ser humano y de los valores morales y culturales que se fijan para un funcionamiento.

