La situación mereció la intervención de la policía a pedido de la dirección de la escuela, según confirmó, en diálogo con Radio Chubut el jefe de la comisaría de Gan Gan, Javier Parada.
El Oficial Principal reconoció que la situación había comenzado un poco antes del hecho violento cuando el niño manifestó una situación de angustia que nadie sabía interpretar y que se traducía en un llanto desconsolado y la actitud de esconderse debajo de las mesas.
Cuando se lo convocó al padre, éste ingresó, lo zamarreó y lo golpeó delante del plantel docente que requirió la intervención policial.
El padre, tomando la iniciativa, se apresuró para radicar una denuncia policial contra los docentes, negando que había incurrido en un hecho violento y que solo se trató de «un correctivo», según reveló Parada.

