Testigos dijeron a agencias de noticias extranjeras que tras el sismo las autoridades en Turquía reportaban nuevos daños en edificios.
Más de 45.000 personas han muerto en el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el 6 de febrero pasado Turquía y Siria, y se espera que el número de víctimas se dispare, con unos 264 mil departamentos destruidos en Turquía y muchos desaparecidos mientras los equipos de rescate buscan señales de vida bajo los escombros.

