Es por un aviso que recibieron los establecimientos educativos 522 de Las Golondrinas y 530 de El Maitén desde el Ministerio de Educación de que se determinó que los alumnos mayores de 18 años no podrán seguir asistiendo.
Lo contó a Radio Chubut el docente Ignacio Albarracín que trabaja como músico terapeuta en ambas y es padre de una alumna de la escuela 522.
Aseguró que buscan equipara con las escuelas comunes que finalizan los estudios a los 18 años lo que es un error, ya que no es lo mismo la edad mental que pueden tener los chicos y chicas con discapacidad.
«Estas son decisiones que se toman en el marco de la urbanidad, acá en la comarca no tenemos espacio para los adultos discapacidados, los hay pero no funcionan, en la Escuela 522 van a quedar más de 25 chicos sin ningún tipo de asistencia y posibilidad de desarrollar una vida social aceptable» expresó.
Recordó que las escuelas especiales trabajan para que los chicos salgan a la sociedad ya que por años se escondió a las personas con discapacidad, y esto significa un retroceso ya que los mayores de 18 años deberán volver a sus casas, lo que calificó de inhumano.
Reconoció que los chicos deben egresar pero que la comarca no está preparada para recibir a esos chicos una vez que salen de la escuela, y afirmó que hay que acompañarlos de por vida con talleres o centros de día.
Por ellos solicitan una prórroga de por lo menos dos años para que tanto los chicos como el estado se puedan preparar ya que afirmó es este último el que debe hacerse cargo.
En ambas escuelas se brinda la parte pedagógica por la mañana y por la tarde funcionan los talleres de herrería, panadería, huerta, cerámica, todas con orientación con salida laboral.
En este sentido, expresó que en la comarca tienen alumnos de hasta 30 años, y algunos fueron recibidos con más de 24 años para ser escolarizados ante la muerte de familiares, por lo que el único lugar que tienen es la escuela.
También tienen gente que sufrió discapacidades de adultos, como pérdida de vista, que concurren a aprender braille o cómo usar el bastón, por lo que resaltó la función social que cumple el establecimiento para con ellos que con este nuevo encuadre quedan fuera.
Admitió que funciona una fábrica de alfajores en Epuyén que toma gente con discapacidad pero que no puede absorver a todos los chicos que quedarán sin ir a la escuela.
Albarracín agregó que tampoco se tuvo en cuenta la realidad geográfica del lugar a la hora de adaptar la medida, por las distancias y falta de transporte, algo que no pasa en zonas urbanas.
«Son niños en su mayoría por su edad mental, eso es lo grave, y llama la atención que hayan tomado esta medida inhumana con los chicos, encima no fue notificado sino que fue de palabra, no hay nada escrito y genera preocupación en padres y docentes que se van a quedar sin trabajo» concluyó.

