Fue esta madrugada cerca de las seis cuando personal de la comisaría de la localidad cordillerana intervino en un domicilio del barrio 30 viviendas, luego de la denuncia de una vecina por ruidos molestos.
Al llegar los uniformados, solicitaron que bajaran el volumen de la música y fueron recibidos por una lluvia de piedras que provenían de la parte de atrás de esta vivienda.
En esas circunstancias, una mujer salió de la casa y abordó a una empleada policial a la que le propinó tres golpes de puño en su rostro, motivo por el cual fue aprehendida, al igual que su hijo quien también agredió a otro uniformado.
En el ataque con piedras, resultó con daños un móvil policial, según se indicó.
Tras la aprehensión, la denunciante dio aviso sobre nuevos ataques con piedras hacia su morada, que resultó con daños en vidrios y en la puerta, por lo cual un móvil policial debió hacerse presente nuevamente en el barrio para resguardar la vivienda.
Sobre los efectivos lesionados se informó que fueron trasladados al Hospital local, donde se certificó que las lesiones que revisten son de carácter leve.

