Varios vecinos de esa población de la meseta chubutense se comunicaron con Radio Chubut para manifestar su estupor ante la aparición de perros y gatos muertos en la vía pública o en los patios de las viviendas.
Verónica Giorgio, una empleada de comercio de esa localidad, manifestó su profunda angustia porque el gato de su hijo, con espectro autista, apareció muerto frente a la vivienda con signos de envenenamiento.
Se estima que el veneno fue esparcido en la noche del sábado o madrugada del domingo porque ayer, cuando ella concurrió a trabajar, supo por parte de otros vecinos que fueron al comercio en el que trabaja comentando que también habían sufrido la pérdida de alguna mascota.
La vecina hizo un pedido a través de Radio Chubut para el que realiza esa práctica criminal a quien le ruega que cese porque puede afectar a un humano que toma contacto con el veneno o que, como ocurre con su hijo que forma parte del universo autista, provoca un daño muy grande desde lo afectivo por lo que la mascota representa para los niños en esa condición.

